lunes, marzo 29, 2004

Trilogia del hombre rata

Trilogia del hombre rata

--- Sabado ---

Cuando la muerte deje su destrozado traje de noche y descubra su desnudez paseando por mi sala, despues de haber acariciado cada uno de sus huesos, despues de besar su cadaver infinito, imperecedero, descubrire que el amor sin destino ha sido malgastado. Volvera lentamente en forma de espanto a clavarse en mi espalda fria y solitaria. Quisiera negarme al amor, quisiera un dia poder resistirle.

--- Domingo ---

Ya se veia venir, empezo como una leve brisa referscante para aliviar el calor del verano, luego se convirtio en un ventarron gigantezco que obligaba a caminar inclinado, hasta que finalmente hoy trajo consigo la ilusion del tiempo, ahora es un viento permentene, frio, como si le ordenara al sol acostarse mas temprano, como previendo y haciendo la antesala del temido invierno.

Otoño, gigantezco manto de colores secos, rojos que nunca antes habian aparecido ante mis ojos, amarillos que no arden, amarillos que caen de los arboles e inundan las calles de hojas. El otoño es como una ultima oportunidad de enamorarse en las calles y escapar con alguien al calor del a casa, para luego en las noches escuchar jutnos como el mundo se desbarata.

Quisiera que mis ojos fueran como el otoño, veloces, que no se detengan nunca, que pudieran llevarse los recuerdos lejos con solo posar la mirada sobre ellos, convirtiendoles en suspiros, en estaciones inmutables y precisas.

Si algun dia tengo una hija, la llamare otoño.

-- Lunes --

Esta noche las palomas asechan a las ratas, que huyen despavoridas enredando sus patas entre montones de basura, vengativas, sucias, se lanzan potentosas sobre los rieles metalicos. Jamas podran dejar un rasguño, tan pequeñas, tan instintivas... nadie se enterara si alguna murio mientras se enfrentaba valerosa contra un tren.

Asi pasa conmigo, hecho trizas y con las ieirnas entumidas camino despacio a la estacion, abrazando como mi unica pertenencia un paquete de comida chatarra, soy como esas ratas.

Sobreviviendo en la noche, y las palomas me tienen herido, me han roto las piernas a cambio de unas cuantas plumas. Jamas tendre suficientes para poder volar como ellas, pero podre saltar, saltar y asechar animales mas pequeños. Podre atreverme entonces a decir que nunca me he equivocado, que hay mas que un sueño drenandome las venas.

Alzare erguido mi cabeza, auqnue no sea un ejemplo para nadie, aunque haya elegido el peor o el mejor camino.

Sonreire, a pesar de todo el dolor, sonreire.

---

Ivan

No hay comentarios.: